Bespoke: zapatos hechos a medida por Aldanondo y Fdez

Artículos sobre artesanía y zapatería

Los zapatos hechos a medida o bespoke para hombre y mujer son una de las especialidades de Aldanondoyfdez. Estos trabajos 100% hechos a medida permiten el mayor grado de personalización alcanzable. Cada modelo se diseña con aportaciones del cliente y del propio zapatero. 

Como punto de partida, se elige un modelo clásico o uno de los diseños puestos al día por Aldanondo y Fdez. Siempre en diálogo con el cliente, el taller confecciona un par de zapatos totalmente adaptado a sus gustos y necesidades. Las técnicas tradicionales del cuero han de dominarse para conseguir el resultado artesano que se espera.

Zapatos hechos a medida o bespoke

El proceso del zapato hecho a medida

El zapato bespoke requiere de al menos dos encuentros en persona entre el artesano y el comprador:

  • La primera visita se dedica a la consulta del muestrario y la discusión del modelo. Se barajan diferentes hormas, materiales e inspiraciones. Empieza entonces la confección de un zapato de prueba con material de menor calidad que el definitivo.
  • En la segunda visita, el cliente se calza los zapatos de prueba para andar con ellos y se anotan las modificaciones para el definitivo. El resultado final se recogerá posteriormente en la tienda o puede ser enviado a la dirección del cliente.

PARA TRABAJOS A MEDIDA, vistiar en el showroom de Aldanodo y Fdez en la calle Notariat de Barcelona

Una alternativa: zapatos hechos a mano bajo pedido en la web

Alternativamente, el atelier de Aldanondo y Fdez ha adaptado su forma artesanal de trabajar a los encargos a distancia a través de la web. Sin necesitad de desplazarse hasta allí, el taller ofrece zapatos hechos a mano bajo pedido.

En esta fórmula “hecho a mano bajo pedido”, la página de Aldanondo y Fdez sirve de muestrario en línea. Allí se encuentran una serie de modelos pret a porter especialmente diseñados para que funcionen bien en la mayoría de los pies.

HECHOS A MANO BAJO PEDIDO

Esta forma de trabajo todavía permite el diálogo entre el cliente y artesano. Cuando se necesita, se envían instrucciones de cómo tomar medidas del pie. También está abierto a personalizaciones maneniendo el contacto durante el proceso de confección e intercambiando imágenes, texto o video.