6 pistas para reconocer el verdadero zapato artesano

Artículos sobre artesanía y zapatería

Diferenciar un zapato verdaderamente artesano de uno seriado no es siempre fácil. A menudo, sin unas nociones básicas en zapatería, todo se reduce a una cuestión de confianza en la marca o en el vendedor que afirman que su producto es artesano. Sin embargo, cuando lo que se busca es comprar un zapato de la más alta calidad, hay algunas pistas que pueden ayudar.

1 Observar los matices naturales de la piel

A primera vista, el aspecto de las pieles es más vivo y mantienen mejor su aspecto natural en los zapatos artesanos. Estás se ven llenas de matices, mientras que la producción industrial las prefiere homogéneas. Para conseguirlo, se utilizan capas sintéticas y productos igualadores en el cuero de fábrica. Por su parte, el taller artesano selecciona una a una aquellas partes de la piel que son aptas para trabajarse con buenos resultados. Esta naturalidad puede luego apreciarse en el resultado final.

2 El acabado: perfecto, pero con alma

Vistos de cerca, los zapatos hechos a mano no presentan la uniformidad casi robótica de lo seriado. Diferencias apenas perceptibles en cada una de las piezas dan a éstos zapatos la perfección característica de la mano de un artesano y una presencia especial.

3 Atención a las curvas

La silueta del zapato a mano presenta sinuosidades y alabeos sutiles que no están al alcance de las fábricas. En el montaje no participan máquinas, sino herramientas como tenazas, martillos o clavos. Con ellas, la piel puede estirarse y trabajarse con más precisión. Hormas especialmente complejas descartadas en la producción seriada  son exclusivas del montaje a mano.

4 La profesión va por dentro

Algunas de las mejores cualidades del calzado artesano no se aprecian a simple vista. El chasis con sus refuerzos interiores da a estos zapatos su firmeza y solidez. Esto se nota al probarlos. El pie se siente en ellos mejor abrazado y, gracias al cambrillón en forma de Y, se percibe un efecto barco que acompaña al caminar. 

5 Localizar las vetas del tacón

El trabajo casi escultórico de los tacones es un signo distintivo del zapato artesano. Al observarlos, ha de apreciarse como estos se han levantado por capas de cuero con un acabado espejado que se consigue gracias al lujado con vidrios y paños . Los zapatos en serie, por el contrario, suelen tener un tacón de una sola pieza de madera que muchas veces imita al acabado por capas de cuero  mediante una chapa encolada.

6 Producido a mano bajo pedido

Los zapatos verdaderamente artesanos requieren tantas horas para terminarse que es casi imposible tenerlos en stock para la venta. En lugar de en una tienda, se hacen bajo pedido en un taller de confección. Esto permite el diálogo entre productor y cliente y aumenta las posibilidades de conseguir un producto personalizado.